viernes, diciembre 09, 2005



Por razones familiares ke no voy a relatar, estoy viendo que a vida es como un billete de tren solo de ida. te montas en ese carro de vapor y vas contemplando el mundo a traves de la ventana, tus ojos. Segun como sea el camino, lo que veas a traves de la ventana sera bonito, paisajes verdes y preciosos, gente despiediendote con pañuelos en la estacion o solo oscuridad y paisajes áridos. ¿Quien sabe?

Hay momentos en los que hay repechos interminables, en los que parece que tu vida no avanza lo mas minimo, o momentos maravilosos con la locomotora a too vapor, en los que no te da tiempo a contemplar toda la belleza que tienes al rededor, pork esos momentos pasan fugacez, como estrellas volando de lado a lado del horizonte. Sabiendo que si parpadeas te perderas algo bonito y maraviloso.

Por mucho que no nos guste, ese tren es el unico camino ke nuestra vida recorrerá, así ke hay que aprovecharlo. Pues algun dia, esperemos que muy lejano. Llegaremos a la estcaion final. Donde el tren, no retornara al principio, solo se desvanecerá, y tu con el.


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Edgar Allan Poe
(Boston, 1809 - Baltimore, 1849)


el cuervo

Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es —dije musitando— un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más.”

¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.

Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.”

Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
“Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón
imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía.”
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.

Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”
Apenas esto fue, y nada más.

Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
“Ciertamente —me dije—, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio.”
¡Es el viento, y nada más!

De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.

Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—,
no serás un cobarde,
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: “Nunca más.”

Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.”
Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”

Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
“sin duda —pensé—, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de ‘Nunca, nunca más’.”

Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir granzando: “Nunca más.”

En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!

Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabolica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!

martes, octubre 04, 2005

Canta Canta...



canta canta ^__^
alto y fuerte, sintiendo la letra
como si fuera tu propio espiritu saliendo de tu cuerpo
expulsa la musica, inunda el mundo con tu voz
y ke la rebelion se alce a tu son...

jueves, septiembre 08, 2005

Tata



Las tinieblas poco a poco se han abierto paso
tiñiendo de oscuro pesar y asfixiante añoranza
mi camino sombrio, en el que el tiempo es escaso,
la vida es amarga y mi oscura Luna no se alza.

Sueños que me esquivan cada madrugada,
susurros que ke se alejan sin esperanza,
noches sin tu fraterno abrazo en la ventana privada
de la tela de añara donde me dabas fuerza.

Buscare esta noche, con mimo, como antaño
el reconfortante fulgor de mi Luna hermana.
Para sentir el calor de su alma oscura, su cariño
y volver a soñar con su proteccion, mirandome por mi ventana

viernes, agosto 26, 2005

Primer capitulo

Hundido y cabizbajo estaba yo intentado recorrer los 10 kilómetros hasta la gasolinera. La ventisca había sido muy fuerte esta noche. Danny no quería parar, el muy estupido pretendía llegar a Vancouver con esta jodida nieve que había teñido de blanco todo este puto estado.

Maggie y yo se lo dijimos una y otra vez, era imposible, una locura. Nos quedábamos en algún motel y cuando el tiempo se calmara ya llegaríamos.
Los 20 millones del trabajo seguirían allí cuando llegásemos. No sabíamos por que no lo entendía. Maggie...
Oh dios, como sangraba, cada vez que lo recuerdo me recorre un escalofrió por toda la espina dorsal. Tiene gracia. No siento ni mis malditos dedos de los pies y siento escalofríos, ¡JODER!

Allí, en el coche tambien lo sentí, justo antes... Justo antes de esa llamada. Cogi el teléfono y era Guillian. Me dijo que Danny la había cagado, que había matado a dos polis en el banco. El trato estaba roto y no nos protegerían.
Danny no se inmuto cuando le recriminé esos dos muertos y la perdida del dinero. Ahora no podremos vender las joyas le dije. El se rió mientras seguía mirando fijamente a la blanca carretera.

-No me importa el dinero Terry, solo necesitaba conseguir el brazalete de Mictlan. -Danny saco su pistola y me apuntó mientras aparcaba en el arcen nevado de la carretera-. ¡Bajad del coche!

Siguió apuntándonos mientras abría el maletero, Maggie se aferraba a mi brazo. Intenté animarla diciéndole que nada pasaría, que estaba seguro que nada nos pasaría. Mentí. Danny do Santos era un cabron sin escrúpulos que conocí en Brasilia. Un matón que no se detenía ante nada si le pagabas lo suficiente. Yo solo me podía preguntar que es lo que tenia ese brazalete para perder 20 millones por el...

Brillaba en la noche con magnificencia. La noche cerrada hacia que la luz dorada que emitía el brazalete se notase mucho más. Danny no dejaba de repetir que con ese brazalete era dios y que nada le podía pasar. Lo único que necesitaba era un sacrificio para su dios... Ciucoatl.

Maggie se aferro más a mí con lágrimas en los ojos. Le escupí a Danny cuando se acercó y me gane un golpe con la culata de la pistola en la cabeza. Caí al suelo.
Vi un gepardo caminar hacia mi entre la oscuridad, era de colores vivos he incluso en esta oscuridad absoluta le podía ver correr hacia mi. Sentí el miedo recorrer mi cuerpo, pero no me movía, mis piernas estaban congeladas. El gepardo salto hacia mi y la luz inundo la oscuridad, yo caí bocarriba al suelo, que ahora era árido, el sol me cegaba, pero conseguí ver un halcón dando círculos sobre mi. Escuche una voz en mi mente.

-Tu mujer y tu hijo morirán antes de que despiertes. Con un secreto te salvará de seguir su mismo camino hacia la muerte, pues las almas de las mujeres embarazadas no pueden ir a Mictlan. Mátale Terry, y tú serás el elegido.
¿Un hijo? ¿Ese es el secreto que me salvara?

Desperté sin mi camisa y sin mi abrigo en un charco de sangre. El estaba con mi camisa limpiando el cuchillo de sangre, de sangre de Maggie...

-¿Me queda bien?-Me mostró con ironía su brazo izquierdo donde portaba el brazalete-. Ah, lo siento por la camisa, esa zorra no dejaba de gritar y le tape la boca con ella. Mi dios seguro que estará satisfecho por su alma. Ahora querido amigo, soy inmortal. Eso no se paga con dinero. Ya no lo necesito, soy imparable. ¿Ves esa pistola que te he dejado ahí, a tu lado?. Para que veas que soy bueno, te dejo una oportunidad de salvarte. Dispárame guapito de cara... Hazme el favor. Así comprobaras el poder que la muerte de tu puta me ha dado.

Cogí fuerzas y me puse de rodillas, le apunté entre ceja y ceja a ese maldito bastardo cogiendo la pistola con las dos manos.
Bang, y su jodida cabeza ensucio de sesos el coche. El cayo en el capó y su brazo empezó a brillar con una luz intensa como el sol que había visto cuando estaba inconsciente. El cuerpo de Danny se empezó a calcinar desde su brazo y el coche estallo delante de mis ojos.
El brazalete cayo ha 1 metro de mi, la nieve echaba humo debajo de el y se fue hundiendo hacia abajo. Rápidamente lo cogí, no estaba ni frió ni caliente, y su tacto me dio de pronto un sentimiento de confianza innatural. Como si hubiese cambiado algo en mí.

Me puse en pie y busque por la nieve a Maggie. Estaba atada a un árbol cercano. Aun chorreaba sangre.
Lloré en su regazo, lloré por ella y por nuestro hijo, quien me salvo la vida, sin ni siquiera haber nacido todavía, y lloré por mí. Por esta soledad que me embargaba. Solo, sin el amor de mi vida y perseguido por la justicia. ¿Que mas me podía ocurrir?

Lucha estupida

Me desperté con un sabor amargo en la boca, las legañas aun yacían en mis ojos, que intentaban acondicionarse a la luz del sol. El cielo estaba totalmente azul, sin ninguna nube. Un buen día para lucha me dije...
Me ate jubón de cuero, la botas... me puse la espada a la espalda y camine lentamente hacia el patio exterior.

Allí estaba el. Si no fuera por que teníamos el mismo objetivo seria una buena persona a la que conocer. Mirada calida, facciones de hombre honesto y justo... Y según me habían dicho, listo, con una buena conversación y culto. Un duro competidor...

-Saludos Darko Fomalhaut. Pensaba que no ibas ha aparecer. Yo que tu me iría enseguida con el rabo entre las piernas y dejaría esta pantomima ya. Los dos sabemos que yo soy más idóneo para ella. Estoy cerca cuando ella necesita un abrazo, cosa que tú no puedes hacer. Pero bueno, si no quieres salir de su vida por las buenas, lo harás por las malas.

Mientras el parloteaba yo observaba todo con detalle. No había nadie en el patio, no se oía ningún ruido. Ni siquiera los grillos canturreaban esta mañana. Parecía que solo estábamos el y yo en el mundo. Un mundo que solo se abriría otra vez ante nosotros, cuando uno de los dos pareciera con su sangre Burdeos esparcida por el patio. Solo un sonido desafió ese momento de silencio. Era un cuervo esbelto, que en su pico portaba una carta.
Mi adversario la leyó en alto. Su cara delataba que estaba extrañado con el contenido de la misma. La carta provenía de nuestra amada, y nos decía que como no tenia en orden sus pensamientos y no podía por más que quisiera elegir a uno de los dos, ella, por motu propio, iba a salir de nuestras vidas. Algún día volvería a uno de los dos. Cuando su corazón por fin le hablase y le confesara sus sentimientos.
Mi espada volvió a la vaina que portaba en mi espalda y me volví a mi adversario sin decir una palabra, andando. Alejándome de ese maldito patio.

-No te vayas Darko, esta carta no cambia nada. Combate maldita sea, solo puede quedar uno de los dos.

-No... No se derramara sangre innecesaria. No te odio como para hacer que perezcas en el frió filo de mi acero. Entiéndelo, ella ha decidido buscar su camino, y al final volverá a uno de los dos. Yo respetare su decisión. Es lo mínimo que puedo ofrecer a la mujer que amo, comprensión y tiempo.

El tiempo fue implacable y con el invierno llego la respuesta. Pero eso es otra historia.

lunes, julio 18, 2005

Sentido de la vida




Los ojos me empezaban a picar, estaban ya rojos de forzarlos delante de la pantalla del ordenador. Estaba a un paso de lograrlo, nadie había llegado tan lejos. Había cogido mil y un variables, mil y un funciones para recrear en un programa las leyes de la naturaleza, las emociones, toda la historia, las religiones y todos los puntos de vista éticos (y no tan éticos). Era un programa capaz de desentrañar las verdades del universo. Mas allá aún, el sentido de la vida...
¿Donde estaba el cáliz de Jesús? ¿Su madre era virgen? ¿Cual era la verdad sobre el Corán? ¿Existía algún dios o éramos fruto del azar?
Había pasado años con este proyecto, dejando de lado toda vida social. Mis amigos habían pasado a ser conocidos, caras ya olvidadas con los que ya no sabría ni empezar una conversación. Mis padres habían dejado ya de llamarme, no me entienden. ¿No comprenden que esto va más allá de cualquier cosa? Hay artistas y científicos que habían dado su vida entera por menos. Yo estoy dándola por la comprensión de TODO, por dar las respuestas que la humanidad siempre se ha preguntado. Seré como un dios. Seré aclamado por todo el mundo. Esto será un punto y a parte en la historia. Seré un mito.
¿¡Que mas da mi vida en comparación con todas estas respuestas!?
Bueno, voy a calmarme. Además, alterado no consigo nada. Voy a la cocina y mientras me preparo un bocadillo de manteca de cacahuete suena el teléfono. Un tono, dos tonos... No cojo, se quien es... Todo el mundo ha desistido ya de mi, menos una persona...
*Piiiiiii... -¿Papa? Lo se, no te gusta que te molesten, pero en estos 20 años no te he podido ver. Me han contado lo que haces, y se que te estas sacrificando por el bien de la humanidad. Pero yo te echado mucho de menos y aún recuerdo esos cuentos que me contabas de pequeña, tus consejos, esos momentos en los que me sentabas en tu regazo y me hacías cantar mientras tocabas el piano. Añoro todo eso.... Te añoro padre. Pero no me entiendas mal. Ha pasado mucho tiempo y ya no te necesito como antes. Ya no podrás verme crecer y ver como con tesón consigo hacerme mi propia vida, consigo mi casa, me enamoro...
Ya es tarde para todo eso, aunque no se si te preocupará... Esta es la última vez que te llamo, Estas últimas semanas he intentado contactar contigo por un motivo en especial. Quería decírtelo en persona, pero como veo que es imposible... Allá voy... En marzo me voy a casar... No quiero dinero ni nada de ti, pero tu nieta, a quien llevo en mi interior le haría mucha ilusión cantar con su abuelo esas noches de madrugada, con las velas encima del piano... ¿Estas ahí?...

Había dejado ya el bocadillo impoluto encima de la encimera de la cocina. Había escuchado el discurso mientras caminaba lentamente a la silla del ordenador. Me encontraba ora vez delante de la pantalla. Viendo las últimas líneas de código, mientras escuchaba la respiración entrecortada de mi hija tras el teléfono. Voy a tener una nieta y mi hija se va a casar... Es bonito si, una noticia genial, pero estoy a un paso de conseguir mi sueño. No puedo dejar todo ahora...
¿Estas ahí? Voy a llorar... dime, tu que estas intentando conseguir respuestas... ¿Que es lo mas importante de la vida?*Clic*
Una lágrima recorría mi mejilla mientras mi cabeza reordenaba todo lo que mi hija me había dicho...
Mi mano guiaba el ratón por la alfombrilla, que a su vez movía un puntero por la pantalla del ordenador... A un lado pone "Compilar". Si le doy hará que los secretos de la vida estuvieran un paso mas cerca de ser descubiertos, pero no podría ver crecer a mi nieta, ni abrazar a mi hija como tantas veces he anhelado, tantas veces como he ocultado ese sentimiento... ¿Ha quien le importa el sentido de la vida si no puedes vivirla? La mano guió ese puntero hacia el icono de borrar. La pantalla se quedo en negro, pero mi alma se fundió con mil y un sentimientos olvidados. Sentí calor, alivio, ganas de vivir. Cogí el teléfono y llame a mi hija.
-Valeria... Lo más importante de la vida eres tu, mi nieta, mi familia... Ahora lo he comprendido, lo siento...

martes, marzo 08, 2005

Capitulo Final

La luna brillaba como siempre majestuosa en el horizonte de Arkadia, donde las Hadas convivían con las más fascinantes criaturas.

Anduriel observaba la luna desde su balcón, como si fuera la última vez que iba a disfrutar de esas mágicas vistas. Quizá sabía que las leyes de las Hadas eran muy estrictas en cuanto a devolver los sueños a seres de raza Oscura, aquellos que hace más de un billón de soles renegaron de Arkadia y a los que se les condenó con no volver a soñar jamás...

Ya en el interior de Palacio, la guardiana de las leyes impuso su condena mientras Anduriel cabizbaja, parecía estar al margen de lo que acontecía en su propio juicio. Ella sabia que había hecho bien, su corazón la indujo ha ello, y nada está mal hecho si se hace siguiendo los designios de tu corazón. Aquel chico necesitaba un poco de color, una muestra de que las cosas se pueden conseguir y ella como Hada, había cumplido su trabajo. Ninguna absurda Ley le iba a cambiar de opinión y de forma de proceder. Además, por alguna extraña razón, ella no podía dejar de pensar en ese chico oscuro, pues de madrugada le había robado el corazón cuando volaron juntos en sueños...

Esa misma noche la sentencia se hizo efectiva. Anduriel había sido expulsada de Arkadia hacia Mundo Oscuro y le quitaron toda su magia.

Chico Oscuro, desde la montaña donde vivía, vio como una estrella fugaz caía desde el cielo dejando un rastro de luz celestial a su paso hasta que cayó en un bosque cercano. Raudo corrió hasta allí, siguiendo un sendero oscuro, suerte que su sombra daba la luz suficiente para no perderse por el. Al fin llego a su destino y vio a su Hada de cabellos azules tumbada en la oscura hierba, con un precioso vestido blanco.

Feliz, corrió hacia ella para poder contemplarla mejor, era otro sueño hecho realidad, podría volar con ella como la pasada noche y ver su preciosa sonrisa, pero al acercarse descubrió a la pobre Hada sollozando.

-¿Que te ocurre? ¿No te alegras de que al fin podamos estar juntos? -Preguntó el.

-No es eso...

-¿Entonces? ¿Acaso hechas de menos tu hogar?

-No, lo que ocurre es que lo que me hace vivir es mi magia, y sin ella me marchitaré cual flor sin agua... -Admitió al fin el Hada. - Por lo menos he podido verte una última vez.

-Pero... Puedo devolverte la sombra y los sueños, no los necesito si con ellos sigues aquí a mi lado.

-No es tan fácil, eso solo me mantendría viva un corto tiempo y yo quiero que sigas teniendo tu sombra y el don de soñar, yo te los concedí. - Dijo el hada mientras secaba las lágrimas de su amado con su suave y brillante mano.

Los dos se fundieron en un eterno abrazo, intentando aprovechar cada instante que les quedaba juntos, susurrándose al oído todo lo que se amaban. La luna se tornó rojiza, como si se ruborizase al ver al amor que ellos dos se procedían, la hierva se volvió verde, el cielo azul oscuro y los labios de su amada rojizos cuando el se disponía a besarlos.

-¿Que ocurre? - Preguntó con cara de pánico Chico Oscuro

- No temas, ahora despierta...

-¿Que?

- Que despiertes... ¡Despierta dormilón! Mira que hora es y sigues dormido. Nunca cambiaras jovencito

Cuando acondicionó la vista vio a su tía dándole palmaditas en la cara con cara burlona. Todo había sido un sueño. El estaba en la casa de su tía de vacaciones, aprovechando que ella se había ido de fin de semana a esquiar.

- ¿Como es que has vuelto el sábado? ¿No volvías el domingo? Me acabas de despertar de un lindo sueño, yo tenía una sombra de colores, vivía en un mundo donde nadie soñaba y había un Hada de cabellos azules que...

- Menos cuentos de hadas y más recoger, - corto la tía apuntándole con su dedo inquisidor- que has dejado la casa hecha un asco, ahora me dirás que tú pensabas que yo iba a volver el domingo. Mira que te dije que podías pasar el fin de semana en mi casa pero sin desordenar nada. Ahora no podré confiar la próxima... ¿oye?, ¿me escuchas?- Preguntó la tia al ver a su sobrino todo sonriente.

- Si, gracias tía, me acabas de demostrar que los sueños se pueden hacer realidad.

Dicho esto se fue hacia la ventana con paso lento, pero firme. Cuando su tía se volvió hacia el para empezar otra vez con su regañina una luz fugaz inundó por un momento la habitación y se escucho un estruendo cerca de la casa. El chico se puso las zapatillas y se fue directo hacia la puerta de la casa.

- No entiendo nada, necesito una explicación, ¿que pasa aquí? -Preguntó la tía con cara ya de profunda desesperación mientras le perseguía por el pasillo.

El chico se volvió justo antes de salir por la puerta y esbozo una sonrisa antes de decir:

-No te preocupes tía, luego recojo la casa. Voy a buscar mi estrella fugaz.

viernes, marzo 04, 2005

Segunda Parte

Al despertar, Chico Oscuro recordo fragmentos de sueños que habia tenido esa noche. Sueños como el de que su tia venia pronto de su viaje y encontraba la casa toda desordenada, con la consiguiente regañina, el de que su sombra oscura se se tornaba de colores vivos y maravillosos, o el que mas le habia gustado... Esé en el que una joven de cabello azulado le ofrecia su mano para volar por el horizonte, surcando nubes de algodón, sintiendose vivo y notando su corazon retumbar cada vez que la muchacha le obsequiaba con una sonrisa.

Chico Oscuro, absorto por el recuerdo magico de ese sueño suspiró, y en esos segundos de paz se dio cuento de que le habia ocurrido algo imposible.

- ¿Soñar? ¡Eso no puede ser! Nunca nadie ha soñado nada en este mundo. -Se repetió una y otra vez, hasta que al final se convenció así mismo de que esa posibilidad era absurda y que a los de su mundo les era imposible soñar.

Hasta que la casualidad hizo que la luz blanquinegra del sol de su mundo chocase contra su espalda y quedase al descubierto su sombra bajo sus pies. Tan radiente, tan llena de color que una lagrima brotó de la mejilla de Chico Oscuro al poder contemplar al fin tan bellos colores, al saber que todo era real, y que los sueños podian hacerse realidad...

Continuará...

miércoles, enero 12, 2005

Os voy a contar un cuento... Parte 1

...Trata de una Hada de suaves cabellos azules y un chico oscuro con sombra de colores...



Capitulo 1

Cuando la vida te muestra siempre el lado dificil, cuando crees que nada es posible y en tu mundo los sueños son solo un mito, una leyenda que nadie cree. A veces y solo a veces, hasta el deseo mas grande que uno tenga te puede ser concedido.

La historia de Chico Oscuro siempre andaba por derroteros muy desesperanzadores en cuanto felicidad. El era un mozo joven, con vitalidad, con ganas de demostrarse su valia así mismo. Pero las oportunidades se le cerraban de un portazo cuando estaba a punto de alcanzar sus objetivos.

Hundido y sin aliento se hayaba él despues de su ultima decepcion, ya que su maltrecho corazón habia sido herido de muerte en su ultima intentona. Con tiempo consiguio erguir su caminar, pero su pesár y su tristeza, no podian paliarse con el tiempo. O eso pensaba el...

Una noche, en el pais de los sueños, donde la luna reina en el horizonte, y las estrellas son hadas revoloteando en busca de almas tristes, alguien escuchó su sollozo y voló para observarle desde lo mas alto de la montaña olvidada, donde el chico tenia su morada y donde se encontraba maldiciendo su suerte. Ese ser se quedó apesadumbrado escuchando la tristeza del muchacho y con un fugaz gesto le obsequió al chico oscuro con una nueva sombra, una sombra maravillosa llena de colores, para que sus noches fuesen menos oscuras y su vida tuviese algo mas de color.

El resto de la noche el chico oscuro durmio placidamente reconfortado por su nueva sombra. Sintiendo un poco de calor en su frio corazon.

Continuará...

martes, enero 11, 2005

PaRa Ya SaBe KieN x Ya SaBe K...

Cada noche me hundo en tu piel
sumido en el letargo de la oscuridad
soñando ke la luna y el sol se han unido
como nuestras almas, de madrugada.

Aquella noche en que besé tus labios de miel,
saboreando tu dulzór con intensidad,
me embargó un inmenso escalofrio jamas sentido,
descubriendo los sentimientos de mi mujer soñada.

Escucha el sonido de mi latir
Observa mi mirada enamorada
Descubre rauda lo que tu me haces sentir,
y vente a darme calor cada noche, cada madrugada.